Las mujeres tenemos una relación de amor-odio con el espejo.
De un segundo a otro puede pasar de ser nuestro mejor amigo a nuestro peor enemigo.
Una situación común es cuando llega el día de una fiesta para la cual hace 1 mes habíamos resuelto usar ese vestido negro, divino! que tantas veces nos ha salvado y tanto nos gusta como nos queda… pero de repente nos damos cuenta de que se achicó mientras estaba guardado en el placard.
Aunque tratamos de convencernos de que así fue como pasó, somos conscientes de la triste realidad: fuimos nosotras las que nos agrandamos mientras el vestido estaba tranquilamente guardado.
Y es en ese momento cuando comienza la eterna batalla con el espejo.

Dietas

El verdadero camino es elegido por nuestra capacidad para amarlo, y no para sufrir por el. Este mensaje es para esos días que nos vemos en el espejo y no nos gustamosHace un tiempo, se vio por las calles de Sao Paulo un afiche de Runner – una de las cadenas de gimnasios más renombradas del Brasil- con la foto de una chica escultural y la siguiente frase: “¿Este verano qué quieres ser: Sirena o Ballena?”
Dicen que una mujer de Sao Paulo (cuyas características físicas nunca trascendieron) le envió esta carta a la empresa Runner como respuesta:



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