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Lacra social: La mujer
Como ya hemos criticado en artículos anteriores a esa sub raza masculina conformada por metro sexuales, ¿Por qué no seguir con más? Hoy procederemos al desglose arbitrario de todas aquellas diferencias que hay entre una mujer “cheta” y una mujer normal. Para quienes no conocen el término “cheta” desde mi humilde lugar puedo intentar conceptualizarlo basándome en: Sus valores: La mujer cheta es aquella cuya única preocupación no traspasa los límites de la moda. La única razón por la que despierta cada mañana es para comprar todo lo relativo a la última colección de las marcas de ropa y zapatos más importantes y caras de su país natal para que otras mujeres las vean divinas. Su peor problema: que le salga un grano.
Sus limitaciones: La cerebral la dejamos de lado y pasamos directamente a sus limitaciones materiales. Así como la gente Kosher elige de manera inteligente y bien fundamentada, por cuestiones religiosas, separar a raja tabla las carnes de los lácteos. Las chetas solo eligen separar la ropa de invierno con la de verano (jamás mezclan ropa de diferentes estaciones aunque los colores combinen, y mucho menos las prendas de temporadas pasadas). Su vocabulario: Estas mujeres tienen la capacidad de distinguirse del resto de las personas normales gracias a su forma fatídica de expresarse, desvirtuando de manera descarada todas las palabras que con tanto esfuerzo introdujo La Real Academia Española en nuestro lenguaje. claros ejemplos en un cuadro comparativo:










