Lacra social: La mujer

Como ya hemos criticado en artículos anteriores a esa sub raza masculina conformada por metro sexuales, ¿Por qué no seguir con más? Hoy procederemos al desglose arbitrario de todas aquellas diferencias que hay entre una mujer Lacra social: La mujer Sus limitaciones: La cerebral la dejamos de lado y pasamos directamente a sus limitaciones materiales. Así como la gente Kosher elige de manera inteligente y bien fundamentada, por cuestiones religiosas, separar a raja tabla las carnes de los lácteos. Las chetas solo eligen separar la ropa de invierno con la de verano (jamás mezclan ropa de diferentes estaciones aunque los colores combinen, y mucho menos las prendas de temporadas pasadas). Su vocabulario: Estas mujeres tienen la capacidad de distinguirse del resto de las personas normales gracias a su forma fatídica de expresarse, desvirtuando de manera descarada todas las palabras que con tanto esfuerzo introdujo La Real Academia Española en nuestro lenguaje. claros ejemplos en un cuadro comparativo:

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Si bien podría estar horas enumerando estas aberraciones al lenguaje, redondeo diciendo que toda palabra dicha en un tono raro, con actitud irritante y cara de tontita, a las cuales le sumamos un plus de pronunciación que, al ser oído por el receptor, se asemeja a un sonido emitido por alguien que tiene un tubérculo enorme introducido en la boca; esa palabra es una palabra cheta. Sus creaciones: Las chetas crearon un nuevo color, el animal print. No pueden entender que los colores primarios se mezclan de manera homogénea para poder conseguir otro tono y no se superponen simulando la piel de un animal en una tela. Su merchandising: En donde incluyen todo objeto forrado en peluche de colores saltones. Todo lo que contenga plumas multicolores y de diferentes tamaños, y toda huevada o baratija tipo llavero cuyo precio exceda los $60 (equivalente a 20 dólares) por el solo hecho de ser de marca, sabiendo que para la gente normal un objeto de tal calibre jamás puede exceder los $3 (el equivalente a un dólar) por una cuestión lógica. Sus preferencias etílicas: Vino espumante, champagne, tragos coloridos con bajo grado de alcohol y speed con vodka. Sus preferencias musicales: Todo lo que sea en otro idioma (nada en español), y cualquier tipo de música que no se toque con instrumentos reales y tenga un molesto punchi punchi de base. mari.JPGSus escrúpulos: Como todas las chetas poseen un excelente pasar económico. Podemos encontrar a: La cheta escuálida (la que muere de hambre porque se ve gorda aunque no lo esté o la que pasó por más de 4 operaciones de cirugía plástica para parecerse a Britney Spears). La cheta gordita. Esta última es la que menos escrúpulos tiene, ya que si ve a una top model con un peso de 40KG que lleva un pantalón ajustadísimo a la moda con una remera que solo termina de cubrir sus pechos y un chaleco de peluche o animal print (obviamente) abierto por encima, es inevitable para ella querer vestirse de la misma forma, porque es hueca, porque está de moda. Lo peor de todo es que lo hace aunque su peso triplique el de la modelo y las prendas sean talle único. No más comentarios. Utilizan remeras que aluden a dos de las más grandes bandas de música del mundo porque están de moda, sin saber siquiera que las palabras “Hey Ho lets go” provienen de la letra de una canción de The Ramones, Y que la boca con la lengua afuera es el símbolo que identifica a los Rolling Stones. Su negación: Las chetas nunca admiten, ni admitirán, que son chetas.

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