Endulzame los oÃdos, es el tÃtulo de nuestro artÃculo y de una canción de la cantante argentina Patricia Sosa, a quien sorprende la noche.
Y es de la noche de quien vamos a escribir hoy. El tema es aprender a decir cosas que otros oÃdos quieran oÃr en el momento justo.
Este artÃculo precisamente, se refiere a como hablar con seducción, con actitud, con sensualidad y personalidad, y poder, de manera inteligente, detectar el momento perfecto.No vayas a creer que es dÃficil, esto es muy fácil, consta solamente de un touch de picardÃa.
Se cree que el toque mágico para estimular sexualmente a tu amorcito se encuentra solamente en su organo genital, bueno… Quien lo afirma no se equivoca, pero, mas allá de eso, no hay que dejar afuera nuestra motivación oral, No! No dije sexo oral! Me refiero a algunas palabras que te abran el campo de juego para anotar un gol.
Si tú eres de esas mujeres que no se considera una experta en el manipuleo del organo sexual de tu amorcito, no te creas perdida, por que no lo estás. Con palabras podrás hacer mucho más. Palabras, gritos, pedidos o sugerencias es lo que ellos esperan, que seas capaz de decir las cosas perfectas que quiere oir, serÃa magnÃfico. Y yo sé que puedes hacerlo!

Dile cuanto deseas que te enseñe todo lo que sabe hacer debajo de las sabanas. Eso lo va animar y excitar muchisimo. Es una motivación directa, y te aseguro que mirándolo sugestivamente tiene doble efecto, siiii con esa cara!!
Halaga a su amigo fiel. Que halagues y admitas el “cariño” por su miembro, lo hará sumamente feliz. Este comentario puede subir la autoestima de tu amorcito, haciendo que funcione a todo vapor. Hagas lo que hagas no le pongas un apodo femenino, por favor!!

No lo pierdas de vista. Mantén la mirada en los puntos que realmente te interesan, es decir si quieres mirarlo a los ojos intensamente serÃa correcto; pero si tu vista se dirige hacia la zona sur, no lo dudes, para ambos serÃa sumamente excitante.
Palabras van, palabras vienen, los muchachos se entretienen. Asà es, sugiere que te gusta más, u ordena que te toque aquà y allá, que te gusta asà o asá. También puedes exigirle que haga lo mismo.
Son miles las cosas que puedes decir, pero ¡OJO! No pierdas la picardÃa, la sensualidad y las miradas intencionadas, que en conjunto te aseguro que reafirmarán su autoestima garantizando placer para ambos.


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