Cómo reducir la intensidad y la frecuencia de las migrañas. Parte II

Ya se venía sospechando que las migrañas pudieran tener un origen genético ya que el 70% de las personas que la padecen tienen antecedentes familiares, pero es algo que todavía no se ha podido comprobar científicamente. Aunque lo que sí que es cierto es que muchas veces, si controlamos algunos factores ambientales, conseguiremos reducir la intensidad de estos dolores e incluso, puede que consigamos que desaparezcan para siempre. Cómo reducir la intensidad y la frecuencia de las migrañas. Parte II

Alimentación

Mantener un horario adecuado en las comidas es muy importante ya que pasar muchas horas sin ingerir ningún tipo de alimentos puede provocarnos un ataque de hipoglucemia, es decir, un nivel bajo de azúcar en sangre, que puede convertirse en un desencadenante para que aparezca un episodio de migraña, ya que la falta de la glucosa nos dilata los capilares, presionando los nervios de la cabeza y provocando la aparición de este dolor. Para prevenir esta situación es muy importante no dejar que pasen más de tres horas entre una comida y otra. En caso de seguir una dieta para adelgazar, hay que procurar que no falte ninguno de los nutrientes más importantes.

El estrés puede considerarse como un agravante

Casi el 60% de aquellas personas que padecen de migrañas de una manera habitual achacan sus crisis a momentos de mayor nerviosismo. Es muy normal sufrir esta dolencia cuando se ha pasado un tiempo prolongado de nervios o de estrés, como por ejemplo un exceso de trabajo, un disgusto o un trauma. Para evitar esto, es conveniente que aprendamos a manejar nuestros nervios con ejercicio físico o con técnicas de relajación por ejemplo.

Sueño y esfuerzos intensos

Dormir poco o dormir demasiado de igual manera que hacerlo de una manera interrumpida, puede ser también un desencadenante de las migrañas. Para evitarlo es necesario que tengamos unos horarios de sueño lo más regulares posibles, es decir, intentar acostarnos y levantarnos siempre a la misma hora y dormir un mínimo de siete o de ocho horas diarias y disfrutar de un buen descanso. Además la migraña suele ser uno de los síntomas más típicos de la apnea del sueño ya que al tener microdespertares por la noche, puede que se levanten por la mañana con dolor de cabeza y cansadas.

Si practicamos deporte de una manera regular, éste ejerce un efecto muy saludable en las personas que padecen migrañas pero siempre sin excederse, ya que puede ejercer el efecto contrario, causando un  mayor dolor. Los esfuerzos físicos continuados o el ejercicio intenso se encuentran dentro de esta categoría

Otros factores

Los sonidos fuertes, los olores muy intenso y las luces pueden llegar a desencadenar las crisis de migrañas o acentuarlas si ya existen, por lo que se aconseja cuando una persona las está sufriendo, que reposen en un lugar en silencio y oscuro. El humo del tabaco también puede provocarlas, ya sea el propio o el pasivo. Un cambio brusco en la presión atmosférica, del viento y de la temperatura también son otros de los factores desencadenantes.