Convierte a tu chico en tu prícipe azul (Parte I)

Si estás en pareja, obviamente es porque tu chico satisface todas tus necesidades, pero siempre hay en las relaciones Convierte a tu chico en tu prícipe azul (Parte I)

La química con tu chico es excelente, sin dudas si así no fuera no estarían juntos. Pero siempre existe la posibilidad de que la conexión sea todavía un poco más fuerte, pues hasta los hombres casi perfectos desconocen cómo satisfacer todas tus necesidades en la pareja. El objetivo de esta nota es aprender a guiar a tu Romeo hacia los puntos más débiles del lazo, para que entre los dos, puedan alcanzar un nivel superior de amor. A continuación, una lista de flaquezas masculinas acompañada por algunas soluciones que te ayudarán a cubrir absolutamente todos tus requerimientos.

Nunca quiere hablar (o escuchar sobre) la relación: La mayoría de las mujeres morimos por tener “charlas de chequeo” regulares que nos confirmen que todo marcha viento en popa en nuestra relación. Pero hasta el novio más adorable puede desear desaparecer ante cualquier amague de diálogo profundo sobre el estatus de la pareja. Los hombres creen que si tenés la necesidad de hablar, eso significa que no estás satisfecha. Entonces, antes de ponerse a la defensiva o verse cara a cara con los problemas, prefieren esconder la cabeza como el avestruz. Ya sabemos que los hombres no son muy propensos a compartir sus sentimientos a pesar de que algo les esté molestando. Son capaces de esperar todo lo posible con la intención de que el agujero se tape solo, antes que arriesgarse a traer a colación nuevos problemas. ¿Cómo solucionarlo? Explicale que necesitás hablar para saber que esta pensando cada uno… y no para reprochar nada. Una vez que él se de cuenta que tu intención no es generar una discusión, se mostrará más receptivo. Otra táctica: Los hombres responden al humor y lo usan para evitarse situaciones desagradables. Por eso una buena opción puede ser iniciar una charla con alguna broma alusiva del tip “se que preferirías depilarte las piernas antes que ventilar tus sentimientos… pero la verdad es que me gustaría saber si hay algo que creas que podamos hacer para estar todavía mejor”. O en vez de hacerle preguntas de respuesta abierta, empezá hablando de los logros que él tuvo en los últimos tiempos y después impulsalo a que haga lo mismo con vos. De esta forma vas a demostrarle que “charla sobre la pareja” y “sesión de quejas”, no son sinónimos.

Gasta dinero como si estuviera soltero: Ustedes tienen economías separadas y cuentas corrientes en bancos distintos, pero están empezando a construir una vida en conjunto, como pareja. Entonces, si te parece que tu chico no está haciendo la adecuada administración de su economía, seguramente te vas a sentir frustrada porque vas a creer que lo hace porque no le importa el futuro de la pareja. Aunque todavía no estén compartiendo los gastos del alquiler, vos sentís que la relación que ustedes tienen es la historia de dos personas que comparten buena parte de sus vidas, y que tu hombre, en cambio, gasta dinero como si no tuviera responsabilidades con una relación. ¿Cómo solucionarlo? Sugerile que abran una cuenta común o que pongan en un cajón cierta cantidad de dinero mensual destinada a actividades que puedan disfrutar juntos. Ahorrar un monto mensual les hará darse cuenta de que las parejas sólidas no se gastan todo su ingreso en placeres individuales, sino que gastan una parte en actividades que se piensan de a dos, como las vacaciones, las cenas o los recitales. Además, si fusionan capitales, le confirmarás a tu hombre que ambos están embarcados en una relación de largo plazo, y tu chico se sentirá consecuentemente más conectado con vos.

Todavía no la tiene clara con tu orgasmo: La primera vez que estuvieron juntos el sexo fue alucinante… aún cuando sus movimientos no eran precisamente perfectos. Pero a estas alturas de la relación, ya tuvo suficiente tiempo para encontrar la clave hacia tu orgasmo… y sin embargo muchas veces te deja con las ganas. Los hombres no son magos, cada mujer tiene sus preferencias al igual que ellos, y es por eso que sin una pequeña guía práctica, difícilmente puedan llegar a entenderse completamente. ¿Cómo solucionarlo? La próxima vez que estén juntitos, tomá la iniciativa y mostrale qué es lo que te gusta que te hagan para terminar con fuegos artificiales. Podés incluso tomar su mano y guiarlo con la tuya por los distintos lugares y movimientos que te gustan. De esta forma no solo no vas a alterar su ego diciéndole que hace las cosas mal, sino que además lo harás sentir como en una de esas películas que tanto le gustan. Otra opción es preguntarle que le gusta que le hagan y luego hacer girar la charla a tu favor, para que sea él quien termine interrogándote sobre tus preferencias. Si te interesó esta nota, no te pierdas la próxima entrega en la que tocaremos 2 situaciones más para que consigas finalmente que tu relación sea de cuentos.

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