La habitación de los invitados

La mayoría de nosotros solemos tener en casa invitados varias veces al año, amigos o familiares que desean compartir unos días con nosotros y a los cuales, como es lógico, nos gusta tratar lo mejor posible, de tal manera que se vayan con un buen recuerdo de su estancia en nuestra casa. La habitación de los invitados Lo ideal para estos casos, por supuesto siempre que la vivienda lo permita porque tenga estancias de sobras, es tener una habitación dedicada a ellos. 

Es muy frecuente que, al no ser una habitación que se use con demasiada frecuencia, a la hora de decorar la casa la dejemos un tanto olvidada. Deberíamos evitar que esto ocurra, ya que se trata de una habitación que ha de ser armoniosa y agradable, ha de formar un conjunto atractivo y bien combinado, al igual que el resto de la casa. Por ello, no debemos caer en el error de decorarla con todo lo que nos sobra de las otras habitaciones.

La habitación de invitados ha de tener, al igual que la nuestra, una personalidad propia, de tal manera que el invitado se sienta a gusto en ella y no se quede con la impresión de que le hemos metido en cualquier sitio. Otro asunto es que, al no ser una habitación que se use mucho, no queramos emplear mucho presupuesto. Pero sin grandes gastos podemos hacerla cómoda y armónica, cuidando todos los detalles.

A la hora de decorar, puesto que las personas que la ocuparán no serán siempre las mismas, podemos hacerlo con total libertad, ya que no podemos hacerlo a gusto de todos. Recordemos que si las paredes son lisas nos dará más posibilidades a la hora de los adornos y complementos.

Ya que no sabemos quiénes nos visitarán en el futuro, ni tampoco la relación entre ellos, es aconsejable no poner una cama de matrimonio, sino dos individuales, ya que las personas que nos visiten cabe la posibilidad de que no sean pareja.

El armario no será necesario que sea muy grande, ya que normalmente no van a estar mucho tiempo, aunque sí es necesario que lo haya. Los adornos puedes ponerlos a tu gusto pero mejor si son sencillos, y, por supuesto, siempre combinados entre sí y con el resto de la estancia.

Una buena idea es colocar una televisión en la habitación. Es un detalle que se suele agradecer mucho cuando se está en una casa de invitado, ya que te da cierta intimidad e independencia.

Procura que la cama sea muy cómoda, y además que aparente serlo, con un buen edredón si es invierno, y varios almohadones, que siempre dan un ambiente acogedor. También es muy acertado poner algunas revistas o libros, así como otros detalles como unas toallas limpias, un par de botellas de agua o cualquier cosa que pensemos puedan necesitar.

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