Medicina natural para curar un corazón roto

Con una ruptura amorosa, pueden venir aparejados varios males que pueden terminar afectando nuestra salud. En esta nota, remedios naturales para combatir todas esas dolencias físicas provocadas por un mal de amor. Medicina natural para curar un corazón roto Amor amor… Cuando somos correspondidas, la sensación es maravillosa, parecemos flotar en el aire, nos sentimos maravillosas, lindas, sexies y afortunadas. Pero cuando el desamor convierte esas mariposas en el estómago en pirañas asesinas, nos sentimos con ganas de ser tragadas por la tierra. No dormimos, no comemos (o en su defecto, nos comemos todo), no queremos salir ni levantar el teléfono. Parece que el mundo se nos termina… Pero por suerte, nada de esto es irremediable. En esta nota, te daremos las soluciones más naturales para sobrevivir a las marcas físicas de las penas de amor.

  • Noches de insomnio: Uno de los efectos del estrés post ruptura sentimental es que aumenta la adrenalina y eso nos impide “apagar” los pensamientos. Para apaciguar este síntoma, es recomendable no tomar bebidas alcohólicas (sobre todo si no queremos terminar en un estado de “borrachera melancólica”) y en cambio elegir leche tibia, que ayuda realmente a controlar el insomnio, la ansiedad y el estrés. Otra buena opción pueden ser las tisianas como la pasiflora, el tilo, la valeriana y la melisa, pero para que realmente hagan efecto, hay que tomarlas a diario. Las Flores de Bach actúan directamente sobre las emociones. Las White Chesnut resultan ideales para los casos de insomnio, pues ayudan a desconectar la mente y a parar con los pensamientos cíclicos del tipo “tendría que haber hecho tal cosa” y similares dilemas típicos del mal de amor.
  • Dolor de pecho: Existe una zona del cerebro que registra las respuestas emocionales al dolor. Si tu chico (o ex) no te llama, reacciona como si hubieses sido físicamente golpeada y resulta ser que la angustia, cuando es muy intensa, suele manifestarse con dolor de pecho. En este caso, podemos recurrir nuevamente a las Flores de Bach Agrimony, que calman este particular tipo de angustia. Otra opción son las gotas de Chicory, y en los casos de depresión o tristeza por ruptura amorosa, las de Honey Suckle, que ayudan a superar la nostalgia y los estados melancólicos.
  • Pérdida de apetito: Los estados depresivos, bajan los niveles cerebrales de serotonina, una de las hormonas reguladoras del apetito. Los carbohidratos complejos, pueden mejorar el ánimo porque aumentan los niveles de serotonina, liberando cantidades de esta sustancia. Cereales, legumbres, maíz y frutas frescas resultan ideales para solucionar este problema. Otra opción es la esencia floral Mustard, que resulta ideal para aquellas que pierden la alegría de vivir y el sentido de la vida. Una especie de “push up” para el ánimo.
  • Agitación extrema: El cerebro de una persona enamorada contiene grandes cantidades de feniletilamina, la hormona responsable de la conocida sensación de “estar flotando”. Cuando esta cae, experimentamos lo opuesto: nos sentimos agitadas y nos movemos nerviosamente. Para curar este mal, nada mejor que hacer ejercicio, porque hacen que liberemos endorfinas (hormonas del placer) y elevan los niveles de feniletilamina. Ideal para recuperar la alegría, y de paso, perder unos kilitos…
  • Poca libido: La oxitocina (hormona clave de la intimidad) aumenta 5 veces con el orgasmo. Cuando dejamos de tener nuestra dosis acostumbrada de sexo, podemos sufrir una suerte de síndrome de abstinencia. De las Flores de Bach, la Wild Rose sirve para salir de la sensación de apatía. Además, cualquier actividad que aumente las endorfinas y que esté relacionada con el placer es recomendable, como los masajes con aceites. Y sino, nada mejor que poder autosatisfacerse con algún chiche en la cama…
  • Defensas bajas: La pérdida de apetito, la falta de sueño y la depresión resultan ser los ingredientes principales para un cóctel demoledor de las defensas. Un plan alimentario que aporte todos los nutrientes necesarios para mantener sano el organismo es la mejor defensa para este ataque, y proponerse comer aunque no tengamos hambre es la mejor arma para prevenirlo. No olvides proteínas, vitaminas, minerales y fibras.
  • Poca energía: Otra consecuencia de la falta de sueño y de vitaminas. Cuando te sientas cansada o apática, aunque suene raro, la actividad física es la que te hará recuperar las fuerzas. Si no consigues motivarte con el habitual gimnasio, intenta buscar una actividad que te de más placer, como por ejemplo anotarte en Pilates, natación o alguna clase de baile divertido como puede ser la salsa o el capoeira.
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