Algunos datos sobre el cáncer de mamas

Para poder conocer la raíz de esta enfermedad tan temida por las mujeres, primero debemos conocer bien cada parte de nuestro cuerpo, en este caso, enfocaremos la explicación en las mamas, dando un paneo general de la formación de las mismas y la función que éstas cumplen a lo largo de nuestro período evolutivo. Algunos datos sobre el cáncer de mamas La mama esta constituída por glándulas, que son aquellas que producirán leche una vez concluído el trabajo de parto. Estas glándulas son denominadas Lóbulos y Lobulillos, y estan conectadas entre sí por conductos mamarios que conducen la leche al pezón en la lactancia. Se ubican en el tejido adiposo y en el conjuntivo (que forman el seno, junto con el linfático). El cáncer es, basicamente, un crecimiento anormal desordenado de las células del tejido mamario. Hay cinco diferentes tipos de cáncer de mama:

  • Carcinoma ductal in situ
  • Carcinoma ductal infiltrante
  • Carcinoma lobular in situ
  • carcinoma lobular infiltrante
  • Carcinoma inflamatorio

Debido a formaciones fibroquísticas, casi todos los tumores que se producen en esta zona son benignos que, en su mayoría, son relacionados con factores genéticos. Síntomas: dolor e inflamación. Los tumores malignos, en cambio, aparecen en cualquier lugar de la mama donde haya un crecimiento anormal de células. Pueden ser localizados o extenderse mediante los vasos linfáticos o sanguineos generando metástasis. La mejor lucha contra este cáncer, es la detección temprana del mismo. Se deben hacer chequeos esporádicos y autoexploración (que consiste en detectar cualquier pequeño cambio en nuestros senos): cancer_1.gif La autoexploración debe realizarse de manera tranquila situándose delante de un espejo con ambos brazos pegados al cuerpo, después de la menstruación, las mujeres menopáusicas deberán asociarla a un día del mes, pues conviene que se realice siempre en estados similares. Tendrá que observar la simetría de las mamas, el aspecto de la piel, el perfil, etc. Hay que buscar zonas enrojecidas, bultos u hoyuelos. El aspecto no debe recordar la piel de naranja. Los pezones y areolas no deben estar retraídos o hundidos.  Una vez hecho lo anterior, tiene que repetir la operación pero con los brazos elevados sobre el cuello. Los senos deberán elevarse de la misma manera y, en esa posición, comprobar que no hay ningún bulto u hoyuelo. Es importante que mujeres de todas las edades consulten a su médico de manera habitual para evitar problemas futuros.

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