Cómo cambiar la grasa por músculo

Para rebajar esos kilos que nos sobran sabemos que tenemos que realizar algo de ejercicio, pero lo que no queremos es que nuestros músculos se nos marquen de una manera excesiva por lo que nos surgen diversas dudas a la hora de practicar deporte. Resuélvelas de una manera sencilla para poder eliminar grasa sin llegar a parecer un culturista. Cómo cambiar la grasa por músculo

Primer paso

Una de las principales razones por la que la mayoría de nosotras acudimos a un gimnasio es para perder algún que otro kilo y deshacernos de esos molestos y antiestéticos michelines. Cuando ya nos hemos decidido a apuntarnos suele asaltarnos una pequeña duda y es si con tanto ejercicio conseguiremos que nuestro cuerpo se convierta en una réplica de un culturista, algo que no es tan sencillo, puesto que el desarrollar nuestros músculos es una tarea difícil y que lleva mucho esfuerzo y tiempo conseguir.

Para evitarlo aprende a dar prioridad al ejercicio de tipo aeróbico que es el que más calorías ayuda a quemar y el que mejor nos permitirá rebajar grasa de una manera eficaz y rápida. Para ello podemos elegir la actividad que más nos guste, por ejemplo correr, nadar o hacer bicicleta.

Si lo practicamos durante tres o cuatro veces a la semana durante unos 30 minutos, lograremos los resultados que deseamos. Si estamos en buena forma podemos aumentar estas sesiones a cinco o seis e incrementar el tiempo a unos 40 o 50 minutos por sesión.

Lo ideal sería que alternáramos dos actividades de tipo cardiovascular como correr y nadar o hacer bicicleta o remo. De esta manera conseguiremos potenciar diferentes partes de nuestro cuerpo.

Segundo paso

Aunque no queramos convertirnos en una mujer musculosa, no debemos descartar el hacer algún ejercicio con pesas para así sacarle el máximo beneficio a los ejercicios aeróbicos.

Si lo vamos a hacer en casa podemos escoger las mancuernas. Si lo vamos a hacer en un gimnasio, elegiremos las máquinas, siempre usando un peso que nos permita acabar con toda la serie. Si no vamos a poder acabarla, será necesario utilizar un peso inferior.

Para lograr definir nuestros músculos sin ensancharlos, la clave está en hacer pocas series de cada uno de los ejercicios con un bajo peso y con muchas repeticiones. Lo conseguiremos entrenando un mínimo de treinta minutos durante dos o tres días a la semana.

Tercer paso

Si no potenciamos los estiramientos, una vez que hayamos terminado el ejercicio nuestros músculos seguirán contraídos durante bastante tiempo lo que conlleva un riesgo de sufrir cualquier tipo de lesión. Estirándolos conseguiremos dotarlos de mayor flexibilidad y lucirán mucho más estilizados.

Para ello debemos estirar siempre que hayamos terminado de entrenar sin saltarnos este paso bajo ninguna excusa. Es necesario estirar durante cinco o diez minutos, algo que casi nunca cumplimos ya que los hacemos en apenas dos minutos.

Son bastantes los gimnasios que ofrecen clases simplemente de estiramientos y que duran unos treinta minutos aunque otra opción es llevar a cabo una serie de estiramientos extras en nuestra propia casa durante los días en que no practiquemos ningún tipo de deporte.

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