Desayunos, meriendas y aperitivos muy sanos y ricos

Aprende cómo puedes cuidarte a la vez que disfrutas de un excelente desayuno, una merienda o un sabroso tentempié con algunas sencillas pautas a seguir. Desayunos, meriendas y aperitivos muy sanos y ricos

Sabroso desayunoSi te apetece tomar dulce puedes tomar un poco de pan untado con aceite y un poco de azúcar, un poco de pan con chocolate negro o una rica compota de frutas.

Si quieres un rico desayuno que te aporte bastante energía para empezar el día puedes tomar un vaso con batido de cacao y un cruasán con una pizca de mantequilla.

Si prefieres un desayuno algo más ligero, toma un tazón de leche, preferiblemente desnatada con unos copos de avena y un zumo de naranja natural. Si tienes tiempo puedes tomarte en lugar de este zumo, una pieza de fruta aunque en este caso te aportará algo más de azúcar.

Rico aperitivo

Como rico aperitivo puedes optar por una tapa de calamares preparados a la romana que te aportará unas 115 calorías. Si quieres mejorarlo puedes pedirlos a la plancha con un poco de ajo y de perejil, que también están muy ricos y que necesitan mucho menos aceite para hacerse además de prescindir del rebozado, por lo que resultarán mucho menos calóricos.

Si prefieres directamente un aperitivo bastante más ligero puedes optar por tomar unos pinchos de anchoa con tomate que puedes tomar con un zumo de manzana y de zanahorias, que además de estar riquísimo, te aportará muchas vitaminas.

Deliciosa merienda

Sin duda una merienda rica en calorías será si tomas un flan con nata. Si quieres mejorarla puedes sustituir el flan por un yogur con un poco de miel o también podrás realizar el flan en tu propia casa con ingredientes de tipo light y olvidándote por supuesto de la nata.

Sin duda una merienda mucho más ligera será tomar dos mandarinas más dos higos secos con una infusión que no lleve azúcar.

También puedes cambiar los higos por dos nueces que te aportarán muchos beneficios de tipo cardiovascular.

Cenas riquísimas

Si tienes un poco de jamón York y unos champiñones podrás preparar un delicioso plato con la ayuda de algunos ingredientes más como por ejemplo vino blanco, harina, sal, leche desnatada y nuez moscada.

Filetea los champiñones, rehógalos con un poco de aceite y báñalos con el vino blanco. En otra sartén caliente otro poco de aceite, añade dos cucharas de harina, la nuez moscada, un poco de sal y 250 ml. de leche y dejar cocer durante unos quince minutos.

Pon cuatro lonchas de jamón York gruesas en una fuente para el horno y cubre con los champiñones y con la salsa y gratina hasta que la superficie esté bien dorada.

Este plato preparado a base de jamón York con bechamel te aportará 204 calorías por ración y te podrá sacar de más de una situación complicada como la que te puede provocar el que te aparezcan invitados por sorpresa o cuando no tienes demasiado tiempo para preparar una cena algo más elaborada.

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