Piel perfecta en tan solo dos pasos

¿Sabes los productos que tienes que utilizar para conseguir tener una piel perfecta? Y si es así ¿sabes cada cuánto tiempo debes usarlo y si vale cualquiera o necesitas alguno específico dependiendo de tu tipo de piel? Descubre las respuestas a estas preguntas a continuación. Piel perfecta en tan solo dos pasos

Exfoliantes

El proceso de la exfoliación se trata de regenerar las células de nuestra piel y dejarla mucho más lisa, suave y más prepara para conseguir aprovechar al máximo todos los principios activos de los sérums y de las cremas que vayamos a utilizar a continuación.

Existen distintos tipos de exfoliantes como por ejemplo los mecánicos que son una serie de cremas que normalmente tienen granos y son más o menos untuosas y que limpian nuestra piel de todo tipo de impurezas.

Los exfoliantes químicos por otra parte están formados por unos ácidos algo más suaves y que no llevan micropartículas como los betahidroxiácidos y los ácidos salicílicos. Para aplicarlos se debe tener la piel muy limpia y muy seca para proceder a dejarlos secar sobre ésta y retirarlos como si se tratara de una goma de borrar.

Por otra parte los exfoliantes mecánicos deben aplicarse colocando un poco de la crema o del gel en los dedos bien limpios, aplicando un masaje circular desde abajo hacia arriba. Pueden aplicarse sobre la piel húmeda o seca. En el primer caso cuando entran en contacto con la piel llegan a generar una espuma que logra facilitar la limpieza a la vez que revitaliza la piel y lima las rugosidades que pudieran encontrarse en ella.

En el caso de aplicarlo sobre la piel seca y limpia se debe masajear con las yemas de los dedos realizando movimientos ascendentes y circulares que favorecen la oxigenación y la circulación de la piel.

Se debe evitar en cualquier caso el contorno de los labios y de los ojos ya que éstas son unas zonas muy delicadas. Para retirar este producto se debe aclara con agua tibia la cara.

Mascarillas

Las mascarillas son unas cremas muy untuosas que en ocasiones deben ser retiradas después de haber sido expuestas y en otras no. Se encuentran muy cargadas de activos hidratantes así como humectantes que ayudan a reponer la piel de una pérdida general de agua. Este es un gesto que al menos debería hacerse una par de veces por semana.

En el caso de usar mascarillas purificantes, éstas ayudan a purificar y a afinar la piel otorgándoles un aspecto mucho más aterciopelado.

Se deben aplicar distribuyéndoles perfectamente por toda la cara con la ayuda de los dedos o de una espátula, desde el centro hasta los lados siempre en sentido ascendente, hasta que se cubra todo el rostro con una cama muy fin, evitando la zona de la boca y de los ojos.

Se deben mantener durante unos diez o quince minutos y eliminar los restos con un poco de agua fresca o con un tisú, sin haber aclarado previamente, dependiendo de lo que indique el manual del producto.

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