¿Por qué nos cuesta tanto mantener el peso adecuado después de una dieta?

Si alguna vez hemos hecho alguna dieta y hemos alcanzado el peso que queríamos, es muy probable que sepamos lo difícil que resulta mantenerlo una vez retomamos la dieta habitual. Según una investigación reciente, se ha descubierto que las hormonas son las responsables, en parte, de esta dificultad. ¿Por qué nos cuesta tanto mantener el peso adecuado después de una dieta?

Perder peso y no recuperarlo

Cuando nos introducimos en el mundo de las dietas la voluntad no los es todo.  Meternos en un programa de adelgazamiento nos llevará tiempo y algo de esfuerzo para lo que es necesario replantearse muy bien la forma de alimentarse y privarnos de algunas cosas que nos agradan. Además también se exige que realicemos algún tipo de actividad física para que nos ayude en nuestro intento, pero es importante que este esfuerzo no se vea saboteado rápidamente por factores externos como algunos patrones equivocados en la alimentación, el sedentarismo o incluso los genes y las hormonas que pueden salir a nuestro encuentro en cualquier momento para hacernos fracasar en el intento de perder peso, ya que se ha detectado, mediante estudios realizados recientemente, que algunos cambios en las hormonas que pueden suceder a lo largo de diversas etapas de nuestras vidas, pueden llegar a afectar al apetito y ayudarnos a recuperar el peso después de haberlo perdido de una manera muy rápida.

Las hormonas son una especie de mensajeras químicas de nuestro organismo que van viajando a través de la sangre para llegar hasta los tejidos y hasta los múltiples órganos y que influyen en numerosos procesos de nuestro organismo como el del crecimiento, el de la reproducción, el del estado de ánimo, en las funciones sexuales e incluso en la manera que tiene el cuerpo de obtener la energía procedente de los alimentos.

De esta manera, la hormona conocida como grelina es la que da la orden al cuerpo para que coma, mientras que la leptina es la que le pide que deje de comer, por lo que un aumento de la hormona grelina y una simultánea disminución de la hormona leptina, hacen que el intento de mantener el peso que se ha perdido con cualquier dieta, acabe convertido en un fracaso o al menos, se convierta en una tarea bastante difícil de conseguir.

De la misma manera, una reducción de cualquier otra hormona que esté relacionada con el apetito como la colecistocinina o las conocidas bajo el nombre de péptido YY, también contribuyen a recuperar todos esos kilos que se habían bajado.

Comer o no comer, esa es la cuestión

Todo esto no significa que cuando se deja una dieta no se tenga éxito a la hora de mantener el peso adecuado. Al contrario, estos datos pueden servir de ayuda para buscar maneras mejores de ayudar a evitar un aumento de peso después de haber hecho un esfuerzo por perderlo.

Mientras los investigadores están a la búsqueda de algunos fármacos que puedan ser utilizados de una manera segura a largo plazo, para evitar el aumento de peso tras una dieta, se pueden seguir una serie de patrones que nos ayudan a mantener el peso adecuado como por ejemplo pesarse de una manera regular, hacer algo de ejercicio durante al menos una hora al día, no saltarse bajo ninguna circunstancia el desayuno y llevar una dieta principalmente baja en grasas, harinas refinadas y dulces.

 

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