Una mirada para no dejar de mirar

Béquer escribió una vez Una mirada para no dejar de mirar

Tratamientos quirúrgicos: Hay miradas que lo dicen todo, que expresan estados de ánimo y emociones. Pero, con los años, esas expresiones suelen modificarse cuando aparecen los primeros signos de envejecimiento, que se confunden con cansancio, enojo o tristeza. Pero no todo está perdido: Para eliminar la piel sobrante que se acumula alrededor de los ojos y que generan pliegues y arrugas, se puede realizar una intervención quirúrgica llamada blefaroplastia. Aunque mucho es lo que se dice sobre el aspecto artificial que dejan algunas intervenciones, el secreto consiste en encontrar el balance “costo-beneficio”, y para ello en algunos casos es preferible dejar algunas “arruguitas” pero que el aspecto sea natural, aseguran los expertos. Una exagerada resección de la piel del párpado superior da un efecto de ojo redondo o cara de sorpresa. Y si se extrae piel del párpado inferior, el aspecto resultante será el de un ojo triste o caído. Por eso, es mejor buscar ese balance natural, que mejorará el aspecto de la mirada en general, sin dejar efectos no deseados. Es común que en los párpados se formen bolsas: son pequeñas formaciones de grasa que cuando están aumentadas, simulan ojeras o falta de descanso. El exceso de grasa puede eliminarse por vía conjuntival, sin incisiones externas, aunque en la mayoría de los casos se retira una porción de piel para alisar la zona, generando una cicatriz que con el tiempo se hace imperceptible. Lo más frecuente es que la consulta al médico cirujano se realice a partir de los 40 años. La intervención se puede efectuar con anestesia local más sedación, y el postoperatorio no es doloroso: se indica la aplicación de hielo o paños fríos por 48 horas, y los puntos se retiran al tercer día. El proceso inflamatorio finaliza entre los 7 y 10 días, momento en que se da el alta.

Tratamientos no quirúrgicos: Bien sabido por todas es que la piel de los párpados es extremadamente fina y delicada. Los geles y cremas suelen contribuir a mejorar su calidad. Son buenos los antioxidantes con dimetil-amino-etanol (DMAE), ácido ascórbico (vitamina C), alfatocoferol (vitamina E) y coenzima Q10 o idebenona, su derivado sintético. Para nutrir y humectar, se recomiendan cremas con vitamina A y antiinflamatorios formulados con niacinamida y sodio-palmitoil-prolina. Para despigmentar, las que tengan vitamina K. Los tratamientos no quirúrgicos también aportan soluciones. El secreto de su éxito radica en analizar cual es el mas adecuado para cada caso. El tratamiento de Thaermage para párpados actúa por radiofrecuencia y da firmeza a la piel porque estimula la formación de colágeno en la profundidad de la dermis. Se realiza en una sola sesión y atenúa las lineas de expresión y las patas de gallo. Esta técnica está aprobada por la FDA (Food & Drug Administration de EEUU). Para potenciar resultados, el Thermage puede combinarse con toxina botulínica, que relaja los músculos y atenúa las líneas de expresión. Lo ideal es aplicarla a partir de los 30 años para prevenir la formación y profundización de arrugas. Su efecto dura entre 4 y 6 meses. La zona periocular también se trata con láser píxel fraccionado, que renueva la piel, reestructura el colágeno, mejora el tono y la textura, reduce las arrugas finas y aclara ojeras. Como siempre recomendamos, es importante hablar con el medico sobre los distintos procedimientos existentes. Tener conciencia de que se obtendrán mejores resultados si se tienen hábitos saludables: cuidarse del sol, no fumar, dormir al menos 8 horas diarias, hacer una dieta adecuada y tomar al menos 2 litros de agua al día.

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