Un antiguo refugio para peregrinos: la Posada del Monasterio

Hace ya más de 300 años, en plenos Picos de Europa y dentro del término municipal de Cangas de Onís, en el Principado de Asturias, los monjes benedictinos construyeron, en un paraje idílico y en plena naturaleza, un gran edificio. Su objetivo era poder alojar en él a los muchos peregrinos que hasta estas tierras llegaban para visitar el Monasterio de Covadonga. Un antiguo refugio para peregrinos: la Posada del Monasterio Hoy en día, el edificio, una bella construcción típica asturiana hecha con piedra y madera, ha sido restaurado y convertido en un confortable alojamiento de turismo rural, y dotado de todas las comodidades actuales, aunque sin perder su apariencia y respetando en todo momento su estructura.

La Posada del Monasterio, nombre que recibe en la actualidad, dispone de plazas para alojar hasta a 100 personas, en habitaciones dobles, triples y cuádruples, todas con baño, calefacción y perfectamente equipadas. Cabe destacar que muchas de ellas disponen de literas, y que, aunque se limpian a diario las estancias, el mismo cliente es el encargado de hacerse la cama.

El establecimiento tiene confortables zonas comunes, como el salón-comedor, donde hay chimenea y zona wi-fi. Dispone también de un segundo comedor en el que hay varias neveras, que pueden usar los clientes. Además, en el exterior del edificio, se han habilitado espacios para poder comer al aire libre, con mesas, bancos y parrillas. Hay incluso una terraza cubierta, en la que también se puede comer si uno lo desea.

En la extensa parcela que rodea el edificio encontramos también zonas ajardinadas, así como una estupenda piscina.

La posada consta también de un bar-cafetería, un agradable local en el que tomar un café, una copa o un aperitivo antes de la comida.

Hay para los clientes otra zona habilitada para lavar y tender la ropa.

El mismo establecimiento posee una empresa dedicada a los deportes de aventura, con la que podemos practicar descenso de barrancos, quads, descensos por el río, espeleología, rutas a caballo, paint-ball y muchos más deportes.

En las cercanías tenemos lugares de gran interés para visitar, como el Santuario de Covadonga, una cita podríamos decir que ineludible. Podremos ver también su famoso puente de madera, así como acercarnos a los bellísimos Lagos de Covadonga, un paraje que nos impactará.

Si estamos en el lugar en domingo, debemos tener en cuenta que en la localidad de Cangas de Onís tiene lugar por la mañana, cada semana, un importante mercadillo, lleno de coloridas y vistosas paradas, que vale la pena recorrer.

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