Hace tiempo que estas con él, pero lo cierto es que ya no despierta los mismos sentimientos en vos…Quizá sería tiempo de plantear una ruptura… si no fuera porque tienes pánico de estar sola. ¿Vale la pena seguir juntos por temor a la soledad?

Qué aliviante sería si terminar una relación implicase simplemente unos gruesos lagrimones y un par de pañuelos, pero lo cierto es que conlleva bastante mas que eso. Es difícil poder distinguir cuándo una relación no da para más y cuándo vale la pena seguir poniéndole esfuerzo y dedicación al asunto.
Natalia de 26 años, secretaria de un consultorio medico, nos cuenta “’Tengo veinticuatro años y estoy con Nicolás desde hace cinco. Este último año estuvimos muy distanciados. Aún compartimos la cama, pero no mucho más que eso. Después de estar juntos, él se da vuelta y se duerme inmediatamente sin más. No quiere ni mencionar el tema de terapia de pareja y yo ya no se que recurso me queda para intentar”. Si tu relación se encuentra atravesando una circunstancia semejante y ya nada parece funcionar, entonces quizás sea momento de plantearte una separación.
¿Qué es lo que le impide a Natalia y a tantas otras mujeres llevar adelante una ruptura? ¿Por qué hay tantas mujeres (y también hombres) que prefieren esconder la cabeza como los avestruces antes que separarse de una vez? “La principal razón es el temor”, asegura la Psicóloga Iris Pugliese. “No importa cuán monótona o insatisfactoria se haya vuelto la vida de esa pareja, para muchos esa rutina es más tranquilizadora que un futuro incierto. A esto se añade la incertidumbre que genera aquello desconocido que vendrá después, cuando nos encontremos solas/os. Dicho de otro modo: tu status frente al entorno en que te mueves, cambia, ya no eres parte de un dúo. Tu estilo de vida se modifica en todos los aspectos, desde los hábitos de comida hasta los sitios a los que concurres o los planes que te divierten.Da miedo pensar en estar soltera otra vez pero como con todo temor, la única forma de superarlo consiste en enfrentarlo de frente, “poniéndole el pecho a la situación”. Nadie más puede decirte exactamente cuándo tu relación está terminada, sin embargo hay una serie de indicadores que pueden ayudarte a dilucidar en que punto te encuentras…
Pensaste que él cambiaría por amor a ti…Pero no lo hizo:
Sí, todavía podría rever su opinión contraria a la paternidad y querer tener hijos o, finalmente, contemplar la posibilidad de pasar por el Civil… algún día. Sin embargo, ¿cuánto tiempo es prudente esperar para que su mente finalmente se ilumine? “Las parejas no se sostienen sobre la base de los acuerdos totales”, asegura la psicóloga Mabel Grossman. “Los integrantes de la pareja son dos personas con sus diferencias, así que siempre habrá desacuerdos. El problema es cuando las diferencias son acerca de cuestiones que definen perfiles de vida muy contrapuestos. Habría que considerar las razones por las que un hombre no quiere tener hijos: una cosa es decir ‘no por el momento, y otra es que a él nunca le interese tal cuestión. Si ves que en aspectos que son determinantes y trascendentales para tu vida, él no va a cambiar su postura, sería mejor alejarte. De lo contrario, sacrificas tu vida en pos de alguien con quien no vas a ser feliz…y te vas a arrepentir en el futuro, no lo dudes.
No es de confiar:
Te engañó (tal vez en varias oportunidades) pero, bueno, la infidelidad no implica necesariamente que una relación esté terminada. Muchas veces, los lazos pueden fortalecerse cuando la pareja se ve sacudida en sus cimientos. El perdón puede ser tan honesto como la mayor de las fidelidades y, si eres de mente abierta, la confianza podría reestablecerse en el caso de que ambas partes lo deseen. “A veces el peso de las cosas no lo da el hecho, sino las razones que motivaron tal conducta”, explica la licenciada Grossman. “Una cosa es que el otro te diga ‘te engañé porque no me pareces tan atractiva como antes’, y por ende te cargue la culpa a vos; y otra es que él pueda tomar la responsabilidad y ver que la falta estuvo de su lado. Si se puede hacer responsable y tienes ganas de perdonarlo, hay posibilidades de seguir con la pareja”. Eso sí: tienes que marcar límites. Si él te engaña sostenida e insistentemente, ni lo dudes: sácalo de tu vida.
Lo engañaste:
Si fuiste infiel específicamente para llamar su atención o lastimarlo, entonces esa infidelidad representa algo más fuerte en tu relación… “No se puede decir a priori que engañar a tu pareja está bien o mal, porque es algo que depende de la moral o la ideología de cada persona”, explica Grossman. “El engaño puede ser ocasional o un síntoma de cosas más profundas en la relación”. Piénsalo: si tus infidelidades son muchas y frecuentes, puede ser que quieras que alguien te rescate. ¿De qué o de quién? De tener que enfrentar el temible hecho de que tu relación inicial se terminó y que llegó el momento de estar sola.
Quisiste dejarlo muchas veces:
Traté de dejarlo por lo menos diez veces, pero él siempre decía que las cosas iban a cambiar: Es como si yo estuviera con él para que no sufra y no por mí”, se queja Estefanía, una vendedora de 28 años. Sin embargo, las mujeres que no se terminan de separar no lo hacen por el hombre, sino por sí mismas. “Cuando alguien dice “No me separo porque me da pena”, la mayoría de las veces está encubriendo otras razones que permanecen ocultas”, opina Grossman. “Hay motivos más profundos, relativos a la propia vida, por los que alguien queda retenido en una relación insatisfactoria”. Una terapia puede ayudarte a destrabar esa dificultad para poner un final, aun asi, siempre será importante hacerte un replanteo profundo y sincero, para que darte cuenta de que esa relación en verdad ya se ha terminado.
Te estás transformando en otra persona:
Quiza estés todo el día quejándote, o te volviste una ermitaña porque él es antisocial y te instiga a no salir… “En las relaciones a veces sucede que el otro puede potenciar lo rnejor o lo peór de uno “, subraya Grossman. “No es que uno se vuelva un ermitaño por culpa del otro sino que puede ocurrir que uno se encuentre con una pareja que le potencia su lado más vital y le renueva el amor a la vida o todo lo contrario. Cuando aparecen señales de que tu pareja está estimulando lo peor de vos, tienes que abrir los ojos y prestar atención”. Siempre estás a tiempo de recordarte quién eres y quién quieres ser. Y, fundamentalmente: para tomar decisiones a partir de eso.
Si deseas saber mas, no te pierdas la próxima entrega!!


esto no esta bin deben de hacer videos en ves de escribir me encanta esta pag pero no me gusta leer la compu no puedo ver bien pero si me encanta leer novelas tengo 20 las filicito por la pag chicas pero agan videos sobre el tema y cobre como hacer el amor
esta bien
…Tema difícil mas cuando nacemos, crecemos y casi morimos por la indicación cuasi inconsciente de: y vivirán felíces por siempre…
No hay nada mas duro que ver que nuestra relación está terminada, que ya no hay relación y lo que queda es sexo, mal sexo, ningun espacio para la charla, nada de actividades en común y ausencia de reconocimiento.
Es un fantasma decír que duele dejar la relación pues de estár en una situación decadente es ya haberla dejado solo que se mantiene presencia fisica que interpretamos como una relación.
El punto es dejar éste lugar físico, tomar tus cosas afectivas y materiales y decir adios es muy duro. Patéticamente en ocasiones preferimos estar sin ser vistas con tal de no correr el riesgo… Yo me pregunto ¿Cual riesgo? Si al vivir una situación así ya lo estámos corriendo y el corre entre nuestras venas, cama, cocina y todo…
Cada una tenemos nuestro momento para decir adios, no hay tiempo cronologico que pueda ser efectivo, preparar la separación es importante, hacerse de una buena red de apoyo, amigos, trabajo, soporte económico, belleza fisica para luego, decir adios… si se puede.
Esperar un cambio? Se nos puede ir la vida en ello, muchas de nuestras madres nos los pueden corroborar… Es frecuente que no nos demos cuenta que las que cambiamos fuímos nosotras de ahí que vivámos la relación de pareja insuficiente y sean ellos los que siguen igual solo que no nos habíamos dado cuenta.
El punto es no hacer nada de forma subita, planear, centrar la atención en una misma, no esperar del otro y un buen día actuar sin dañar o hacer el menos daño posible.
Romper una relación sin prepararse para ello, daña, nos daña y los daña mas si hay hijos de por medio. Entender que de existir hijos lo que antes era una relación de pareja mutará a ser solo una relación de padres donde cada uno tendrá su propia intimidad.
No hay nada mas gratificante que salir y entregar a tu hijo a tu ex para que se pasen un fin de semana juntos y te vea linda, tranquila, organizada y con planes. No es venganza, es realidad pues con frecuencia quien está mejor después de una ruptura en apariencia, es el hombre pues mientras se destrozaba nuestro matrimonio el armaba su red de apoyo con amigos (as), etc.
Seamos valientes, inteligentes. La peor decisión es la que se toma en estdo de crisis, la mejor cuando se está en calma.
Saludos a todas!