Aprende como preparar en casa tus propios remedios. Parte I

Descubre como puedes beneficiarte de todas las propiedades terapéuticas de algunas plantas y aprende a desarrollar un adecuado conocimiento sobre su utilización y preparación. Aprende como preparar en casa tus propios remedios. Parte I

Jarabes

Un jarabe se hace mezclando azúcar o miel con decocciones o infusiones en un proporción de 500 mililitros de líquido por cada ½ kilogramos de miel o de azúcar. El resultado se debe almacenar en un frasco de cristal por un espacio no superior a tres meses.

Para elaborarlo hacemos la infusión o la decocción de la planta que hayamos elegido y lo colamos sobre un recipiente que esté bien limpio. Añadimos el azúcar o la miel caliente y removemos. Cocinamos esta mezcla hasta que obtengamos el jarabe y una vez frío éste los colocamos dentro de un frasco de cristal y lo sellamos con un tapón si puede ser, de corcho.

Cataplasmas

Las cataplasmas han constituido un remedio muy eficaz para distintos tipos de dolencias desde hace muchísimos años. Para prepararlas necesitamos hervir la planta fresca que hayamos elegido troceada y desechamos el líquido resultando para aplicar sobre la zona que queramos tratar. Para que esta cataplasma se fije correctamente en el lugar que nos interesa, podemos cubrirla con un paño de algodón o una gasa que esté bien limpio y lo mantenemos así hasta que esté bien fría.

Compresas higiénicas

Este remedio es utilizado para tratar dolores musculares o articulares así como erupciones cutáneas y consiste en empapar bien un paño con extracto de la planta que queramos bien fría o caliente.

Para ello humedecemos un paño suave y limpio dentro de una infusión caliente, escurrimos el exceso de líquido y aplicamos las compresas en la zona afectada. En el momento en que se seque o se enfríe, repetimos de nuevo el proceso.

Tinturas médicas

Se elabora metiendo la planta elegida en una mezcla que contenga un 75% de alcohol y de un 25% de agua. Para un litro aproximadamente de esta mezcla se  utilizan unos doscientos gramos de la planta que hayamos escogido.

Mezclamos el agua, el alcohol y la planta en un frasco, lo cerramos y lo guardamos durante quince días en un lugar bien fresco sin olvidarnos de agitarlo a diario.

Cuando hayan pasado las dos semanas, colamos esta mezcla y con la ayuda de un embudo ponemos la tintura en diversos frascos esterilizados. Algunas tinturas pueden llegar a almacenarse incluso hasta dos años.

Aceite para masajes

Para preparar este tipo de aceite mezclamos unas gotas de aceite esencial que diluiremos con otro de soporte como puede ser de germen de trigo, de almendras dulces o de girasol. En cualquier caso los masajes con estos aceites están desaconsejados se existe alguna infección o si se está embarazada.

Con la ayuda de una probeta introducimos unos 45 mililitros de aceite de soporte y en otra probeta más pequeñas echamos unos 5 mililitros del aceite esencial que hayamos escogido.

Mezclamos el contenido de las dos probetas dentro de un frasco de cristal con la ayuda de un embudo si es necesario y agitamos bien el frasco. Cuando vayamos a dar un masaje utilizaremos dos cucharadas pequeñas de este preparado.

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