Cocina de otoño

1Con la llegada de las primeras lluvias y con la bajada de las temperaturas, es normal que se nos despierten las ganas de recuperar las recetas de cuchara y disfrutar de unos sabrosos cocidos, guisos y sopas. A continuación de vamos a recomendar un delicioso plato muy sencillo de preparar, económico y como no, de temporada.

Caldo gallego

Aunque el caldo gallego no tiene una receta que sea única ya que antiguamente se metía en la cacerola los ingredientes que había en casa, lo cierto es que existen algunos alimentos que son comunes en todas las recetas en mayor o menor medida como el unto, los cachelos, las habas, el chorizo o la carne.

Ingredientes:

-200 gramos de hablas blancas secas
-300 gramos de ternera, preferiblemente falda
-4 patatas, a poder ser gallegas
-300 gramos de berza o repollo blanco. También se le pueden añadir grelos.
-50 gramos de unto
-un chorizo gallego
-Aceite de oliva virgen extra

Opcional: un poco de carne salada de cerdo, ya sea costilla, un poco de morro, tocino, espinazo o un hueso de lacón.

Preparación

Se ponen las habas en una cacerola con agua fría y se dejan en remojo durante unas doce horas más o menos. Si se le quiere dar una consistencia mayor al caldo, se pone en remojo también las partes del cerdo saladas que se vayan a utilizar, como la oreja, el rabo o el lacón, cambiando una vez como mínimo el agua durante ese período.

Antes de comenzar se escurren bien todos los ingredientes y se reservan. Se pone en el fuego una cacerola grande con unos cinco litros de agua y se añaden las habas que estaban en remojo junto con el unto, la carne y el chorizo. Se deja cocer a fuego medio durante una hora y se va quitando la espuma de la grasa de vez en cuando.

Se pelan las patatas y se cortan en dados o en láminas. Se añaden cuando cuando queden diez minutos de cocción. Cuando haya pasado la hora se retira el chorizo y la carne y se reserva.
Se lava y se corta en trozos la verdura para añadir al agua de cocción. Se deja cocinar durante veinte minutos y se rectifica de sal. Se pica en trozos pequeños el chorizo y la carne y se introducen en el caldo. Se remueve y se da un toque final con un chorro de aceite de oliva virgen.

Hay que tener en cuenta que esta cantidad de caldo es para tomarlo en varios días de igual manera que hay que tomar en consideración que a partir del segundo día estará perfecto ya que los sabores se habrán mezclado mucho mejor.

Consejos

Si el caldo nos queda demasiado suelto se puede hacer lo mismo que con la fabada asturiana, es decir, al final de la cocción añadir unas pocas de patatas y de habas machacadas con un tenedor para espesarlo.

 

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