Cómo perder una talla con la cronodieta. Parte II

A la hora de conseguir nuestro peso ideal y de mantenernos en él no sólo es importante todo lo que comemos y en qué cantidad, sino a la hora que lo hacemos. Cómo perder una talla con la cronodieta. Parte II

Poner en hora nuestro reloj interno

El tiempo mínimo que necesitan los receptores que hay en nuestro estómago para activar esa sensación de saciedad que nos evita comer más de la cuenta es de veinte minutos, por lo que si nos sentamos en la mesa con demasiadas prisas, comeremos a tal velocidad que seguro nos excederemos antes de llegar a escuchar las señales de saciedad.

¿Has notado que las mujeres más delgadas son las que comen el doble de despacio que aquellas mujeres que tienen sobrepeso? Para que puedas conseguirlo es necesario masticar entre unas veinte y unas cuarenta veces cada bocado de comida.

Por otra parte el tiempo máximo que debemos dejar pasar entre una comida y otra es de unas cuatro o cinco horas. Por eso es necesario parar durante unos minutos y tomar un tentempié tanto a media mañana como a media tarde. De esta manera conseguirás vencer la tentación de picotear, hábito que desincroniza el reloj interno.

El tiempo que debe transcurrir entre la hora de la cena y la hora de irse a la cama es de unas tres horas, por lo que se recomienda hacerla antes de las nueve de la noche.

Por otra parte el número de horas que se deberían de dormir es de ocho ya que de lo contrario el cuerpo aumentará la producción de una serie de hormonas que nos abren el apetito y nos disparan las ganas de comer dulces. Si durante los fines de semana observas que necesitas hacer “curas de sueño” es que sin duda, necesitas descansar más entresemana.

Veintiún días es el período que se necesita para conseguir adoptar nuevos hábitos como por ejemplo desayunar de una manera más sana y mejor, elegir comidas más saludables, dejar el picoteo, etc. Una vez hayamos superado este tiempo, podemos respirar tranquilas ya que habremos conseguido incorporar estos hábitos a nuestras rutinas ya para siempre.

Reglas de oro en las comidas

Si nos levantamos sin nada de hambre podemos intercambiar el desayuno por ese tentempié que tenemos previsto tomar a media mañana pero en ningún caso debemos saltarnos esta comida, ya que corremos el riesgo de ganar grasa y perder músculo.

A la hora de la comida es importante incluir una ración de pescado, de carne magra o de huevos, cocinados con aceite de oliva ya que la presencia de grasas “buenas” y de proteínas, mantienen nuestros niveles de glucosa estables con lo que se 3evita que se conviertan en kilos de más y en michelines al final del proceso.

En el momento de la cena es importante tener en cuenta que la única concesión que está permitida en cuestión de dulces es un yogur edulcorado o una pieza de fruta.

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