Plato estrella: Revuelto de mar

Hoy os propongo esta receta con sabor salado de preparación casi instantánea, altos contenidos nutritivos, y ¡escasas grasas!
Ideal para todos esos días en los que no te apetece encerrarte horas y horas en la cocina, pero que quieres darle a los tuyos un plato digno de mención.
Este variado revuelto no dejará indiferente al paladar de ninguno de los comensales, y te convertirá en la «reina» de los fogones. Plato estrella: Revuelto de mar Hoy añado a nuestro recetario una nueva receta, esta vez un plato que podrás usar tanto de primero como de segundo en tus comidas y que aportará unos nutrientes muy necesarios en nuestra dietas y bajos en grasa.
Además, siguiéndo ésta línea de recetas sencillas, nuestro plato de hoy no dejará indiferente a todas aquellas que no queremos dedicarle a la cocina más que el tiempo justo, y conseguir, sin embargo, unos resultados excelentes que logren sorprender a más de uno de nuestros comensales. Parece pedir demasiado, pero en realidad ¡no lo es!
Esta receta, es, además, muy innovadora, y mezcla sabores y texturas coloreando nuestros platos y deleitando nuestros paladares.

Necesitaremos:

  •  200 gr de gambas. (Aunque la cantidad es orientativa, depende del número de comensales, así que puedes modelarla a tu manera).
  • Dos huevos: para poder elaborar el revuelto.
  • Un pimiento.
  • Una tarrina de queso fresco bajo en grasas.
  • Palitos de cangrejo.
  • Sal.
  • Una cucharadita de aceite de oliva.

Su elaboración tan sólo te llevará unos minutos:

  1. Bate los dos huevos en un bol, añadiéndole sal a la mezcla, aunque te recomiendo que uses menos de lo habitual ya que tanto las gambas, como el surimi, pero sobre todo estas primeras, ya le otorgarán a nuestro plato un toque salado.
  2. Pela las gambas, y corta los palitos de cangrejo en láminas.
  3. Tras esto, en una sartén con una cucharadita de aceite de oliva, añade las gambas, y el surimi, mientras vas revolviéndola la mezcla preparándola a la plancha.
  4. Cuando esté lo suficientemente cocinado, colócalo en un bol, y corta unas tiras de pimiento crudo que también puedes mezclar por el medio.
  5. Por último, corta el queso fresco en taquitos y extiéndelo por el medio. También puedes deshacerlo totalmente y dejar que el calor de nuestro revuelto lo funda.
  6. Como toque aromático, puedes aplicar unas hojitas de perejil, o si te gusta más su sabor, un poco de orégano.

Y con este último paso, en un tiempo récord, como puedes observar, damos por finalizado nuestro plato de hoy.
Saludable, sencillo y sabroso. ¡Únete a la triple «S»!

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