Será que ya no me gusta?

La perdida del deseo sexual puede ser un detonante para acabar con una relación o para evidenciar que algo no anda bien en alguno de los dos, ya sea una causa emocional, psicológica o física y es mejor buscar ayuda a tiempo, antes que el problema genere un distanciamiento y por consiguiente una ruptura. Será que ya no me gusta? El deseo sexual a veces puede inhibirse y las chicas suelen preocuparse al no sentir ese mismo interés por su pareja o por cualquier chico y peor aun cuando se tienen relaciones pero ocurren de una manera forzosa o por complacer al otro más que por gusto.Puede ser de dos tipos: primaria donde generalmente nunca se siente o se ha sentido o secundaria cuando antes se sentía pero por alguna razón se perdió el interés. Y no solo puede crearse una falta de interés sino sentirse un asco o desagrado por el sexo. 
Aunque es esencial no confundir las sensaciones para no generar problemas en la relación, pues a veces se puede confundir la inhibición del sexo con el nivel de interés de cada uno, el cual puede ser diferente y en vez de no estar desinteresado, puede ser muy hiperactivo.

Por qué ocurre y como se siente?

Es común sentirlo alguna vez o varias veces en la vida y se manifiesta por inseguridad, por gusto en otra persona o por aburrimiento y monotonía. Entre los factores sicológicos se encuentran la falta de comunicación y afecto, falta de tiempo compartido o interés en general por la vida y por el atractivo físico, además de ausencia de privacidad o búsqueda de poder entre ellos. Las razones externas pueden deberse al tipo de educación sexual recibido, pues pudo ser muy estricto  o vivencias traumáticas como violaciones o intento del mismo. Los últimos factores pueden ser de tipo emocional como la depresión o el estrés.

Con respecto a las causas físicas, algunas enfermedades como infecciones o ingesta de medicamentos puede influir en la falta de deseo, además de producir fatiga, dolores y debilitamiento corporal.  En ocasiones el cuerpo puede dejar de producir hormonas necesarias para el deseo. Algunas afecciones durante una relación sexual pueden ser signos de inhibición así se pasen desapercibidos: en las mujeres, presencia de dolor o falta de orgasmos; en los hombres impotencia o eyaculación retardada.

Lo que comúnmente se hace en estos casos se hacen exámenes generales pero que no revelan una causa física. Después se envía a la pareja a un tratamiento que se centra en la mejora de su relación sexual y lo primero que se intenta es solucionar los conflictos de tipo no sexual de la mejor manera. Los tratamientos sicológicos más comunes llevan a cada miembro de la pareja a saber comunicarse, a comprender las situaciones del otro, a resolver los conflictos por medio del dialogo y a escuchar así como aprender a decir las cosas para preservar la relación, para afrontar y resolver problemas juntos, consiguiendo un resultado optimo para los encuentros sexuales, reavivando el interés.También se recetan soluciones médicas, por ejemplo cremas o testosterona oral para las chicas, para reavivar su excitación.  Inicialmente puede ser un problema de larga duración y tratamiento sobre todo en los hombres, pero no es imposible de erradicar.

Una buena forma de prevención es la búsqueda de un tiempo de intimidad no sexual, donde haya dedicación del uno al otro, para reavivar la relación, para realizar planes que los aleje de la monotonía y  por qué no, realizar una que otra locura que los una y los divierta.

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