Cómo evitar los efectos secundarios de los medicamentos

1Existen algunos fármacos, algunos de los de uso habitual, que resultan especialmente peligrosos para la salud. Para evitar cualquier tipo de problema, es necesario usarlos de una manera adecuada y si se tiene alguna duda, consultar con el farmacéutico o con el médico.

Hacer un buen uso siguiendo las indicaciones

Si no se quiere tener problemas, lo primero que se debe hacer es no modificar el tratamiento que haya prescrito el doctor. Nunca se deben disminuir o aumentar las cantidades de la dosis indicada y si se piensa que un fármaco no nos sienta bien, se debe consultar con el médico antes de hacerlo.

El momento del día para tomar los medicamentos también es muy importante, tanto para conseguir la eficacia deseada del fármaco como para evitar los efectos secundarios.

Aunque no se haya conseguido la mejoría esperada durante el tratamiento, no se debe prolongar su toma más allá del tiempo indicado por el especialista. De igual manera no se puede hacer lo contrario, o sea, por encontrarse mejor, dejarlo, especialmente cuando se trata de antibióticos.

Es muy importante leer el prospecto, especialmente si es la primera vez que se va a tomar un fármaco. Es la mejor manera de saber con detalle cómo usarlo, sus efectos secundarios, etc. Además en el prospecto pondrá cómo mantenerlos correctamente, ya sea en la nevera, en un ambiente seco, etc.

Problemas frecuentes

Entre los trastornos más normales que suelen causar los medicamentos, se encuentran las alergias. Y es que hay personas que después de tomar determinados fármacos sufren algunos síntomas como  reacciones respiratorias, neurológicas o cutáneas. Los fármacos que más provocan estas reacciones son las sulfamidas, la penicilina, los anticonvulsivos y la insulina.

Ante una reacción de tipo alérgico lo primero es acudir a urgencias ya que podría evolucionar a un “shock” anafiláctico. Para aliviar estos síntomas se puede utilizar corticoides, antihistamínicos, etc. Si se tiene alergia a un medicamente hay que decírselo al doctor antes de que prescriba cualquier fármaco.

Los trastornos gastrointestinales también son muy comunes, especialmente cuando se recetan antibióticos, ya que alteran la flora intestinal lo que puede provocar diarreas. Por su parte los suplementes de hierros pueden provocar estreñimiento y los antiinflamatorios como el ibuprofeno, acidez de estómago.

Para evitarlo hay que tomarlos en las dosis adecuadas. También se puede tomar un yogur durante el tratamiento con antibióticas o seguir una dieta que sea rica en fibra si se sufre de estreñimiento. En el caso de la acidez, es recomendable ingerir los medicamentos después de las comidas.

Dependencia

La dependencia aparece cuando  el medicamento va perdiendo eficacia progresivamente y el consumidor tiene que aumentar la dosis para conseguir una mejoría. Por otra parte existen fármacos que cuando dejan de tomarse provocan síntomas desagradables como el síndrome de abstinencia. Los somníferos, los ansiolíticos, algunos antidepresivos y los derivados de la morfina, son los que producen este efecto.

Por ello resulta muy importante seguir las pautas establecidas por el doctor, ya que si se cae en la automedicación, el riesgo de sufrir este problema es mucho más alto.

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