Ideas para no engordar comiendo bien. Parte I

La pregunta que la mayoría de las mujeres nos hacemos es si siempre es necesario renunciar a algún tipo de comida para poder mantenernos en el peso justo. La respuesta es muy sencilla: No. Con sólo aplicar un poco de sentido común en nuestra dieta podremos disfrutar de todo sin tener miedo a la báscula. Ideas para no engordar comiendo bien. Parte I

Abre tu nevera

Seguro que dentro de ella encuentras alimentos procesados envasados que en su mayoría son “diseños alimentarios” con un exceso de aditivos de tipo químico que son difíciles de asimilar por nuestro organismo. Acostúmbrate a ingerir comidas que a tu abuela le parecerían bien como verduras, legumbres, fruta, verduras, huevos, carne o pescado.

Vegetales de hoja

Está demostrado que una dieta que sea rica en verduras y frutas ayuda a reducir el riesgo de sufrir cualquier tipo de cáncer además de ser baja en calorías puesto que los vegetales contienen menos agua que otros alimentos. Opta preferiblemente por las verduras de hoja como las acelgas, las espinacas o las endivias y si puede ser mejor al vapor o en crudo que sofritas.

Come pan

Este alimento no tiene grasa además de ser una fuente muy buena de hidratos siempre que no se le agregue margarina, embutidos, mantequilla, etc. Para poder mantener una dieta sana no es necesario prescindir de él, simplemente es necesario saber cuándo se debe tomar y en que cantidades. Lo preferible es consumirlo en el desayuno con un poco de jamón de York o de pavo para que el cuerpo tenga toda la energía que necesita durante la mañana.

Dosis equilibradas

Una misma ración puede ser que sea equilibrada para un tipo de alimento pero no así para otro. Existen raciones que son más o menos adecuadas para cada cosa dependiendo de la constitución de cada persona, de la edad y de la actividad que lleve a lo largo del día. Por ejemplo, no es lo mismo una dosis de alimentos para una persona que tiene 18 años que para una que cuenta con 40 años ya que en este último caso, el organismo necesita de una menor cantidad de nutrientes para poder funcionar correctamente.

Vino para cenar

Los polifenoles que contiene el vino tinto cuentan con unas cualidades protectores prácticamente inigualables con cualquier otro producto como son las de antienvejecimiento, antiinflamatorias, anticancerígenos además de controlar la leucemia y la diabetes.

Para poder beneficiarse de estos efectos es necesario controlar los hábitos en su consumo ya que es mejor beber todos los días una copa que no hacerlo y beber mucho durante un fin de semana por ejemplo, así como hacerlo durante las comidas que con el estómago vacío.

Tortillas y croquetas

No es necesario renunciar a estos sencillos y riquísimos manjares, tan sólo habrá que bajar sus calorías. Para ello se pueden cocerse las patatas en vez de freírlas para hacer una deliciosa tortilla de patata u hornear las croquetas en vez de saltearlas en una sartén con aceite.

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