Mitos sobre la alimentación

aaSon muchas las creencias que tenemos sobre la alimentación gracias a una sabiduría popular mal entendida y que la ciencia se ha encargado de echar por tierra. De ahí que a continuación vayamos a dar respuesta a algunas de las preguntas más comunes que solemos hacernos respecto a la alimentación.

  Comer fruta después de las principales comidas engorda?

Según expertos nutricionistas, lo recomendable es tomar tres raciones al día de frutas y hacerlo antes o después de cada comida no resulta ni mejor ni peor, ya que el orden da igual. Eso sí, existen casos aislados en los que sea aconsejable alterar este orden, por ejemplo, cuando se quiere frenas el apetito o cuando se está siguiendo una dieta de adelgazamiento, entonces sí que se recomienda consumirlas antes para que cuando llegue el momento de la comida no encontremos más saciados.

¿La grasa engorda?

Los alimentos que son ricos en grasa como el aceite de oliva, la carne de calidad o el pescado, no engordan. Además son necesarios ya que aportan las grasas esenciales para favorecen un funcionamiento hormonal correcto ayudando a mantener y a reparar la estructura de las membranas de las células, sobre todo en los ojos, el cerebro y los nervios.

Las dietas detox no son milagrosas

Verdaderamente este tipo de dietas ha ganado muchos adeptos estos últimos años, llegando a popularizarse los zumos de hortalizas y de frutas muchísimo. Pero esta ingesta de zumos concentrados se aleja del patrón de una dieta equilibrada llegando a generar incluso efectos adversos en el organismo. En realidad los zumos de verduras y de frutas son excelentes para consumir, pero no se puede dejar a un lado el resto de los alimentos en una dieta ni alimentase exclusivamente de zumos.

 ¿El azúcar da energía?

Cierto pero con algunos matices. Los azúcares dan energía puesto que se absorben de una manera muy rápida aumentando los niveles de glucosa que se transforme en energía a nivel de las células. Pero esta energía se consume de una manera muy rápida por lo que rápidamente se tiene la sensación de hambre de nuevo .

Por otra parte un exceso de glucosa en la sangre es tóxico y la glucosa que no se ha transformado en el momento en energía, es transportada al hígado por la insulina para transformarse en grasa que se acumula en dicho órgano. Si dicho fenómeno se mantiene durante mucho tiempo puede dar lugar a un trastorno conocido como “resistencia a la insulina”.

¿No hay que comer mucho antes de hacer deporte?

Totalmente cierto. Y es que estudios científicos han demostrado que moverse con unos niveles en sangre bajos de glucosa es mucho más fácil que si se hace con unos niveles de glucosa en sangre altos, es decir, después de comer . Además hacer deporte en ayunas o después de tres o más horas de haber comido algo, favorece la activación de los mecanismos que se encargan de transformar en energía la grasa y por consiguiente, se regula el peso, pero principalmente se garantiza una calidad muscular mejor.

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